Abrí los ojos, todo estaba oscuro, siempre me he sentido a gusto en la oscuridad, quizás porque no veo el exterior, todo lo que pasa ahí fuera, o quizás sea que me gusta hacer turismo interior, recorrer mi subconsciente. Intenté levantarme, tenía las extremidades entumidas, entumecimiento provocado, sin duda alguna, por una mala postura durante un periodo de tiempo algo prolongado pero sin llegar a ser largo. Me quedé tumbado hasta que se me pasase, intenté inventar una historia entretenida mientras tanto pero mi paupérrimo ingenio no me dejaba pensar más que en el patio de mi antiguo colegio, nostalgia, recuerdos de niñez, ese olor a mina cuando me acercaba a la papelera a afilar el lápiz para hablar con los amigos…Finalmente la circulación sanguínea volvió a darle el calor suficiente a mis piernas para que pudiera incorporarme, así fue como dejé la cama y tomé dirección al baño, cuando llegue me lavé la cara, estaba fría y había mucho silencio, tanto silencio que escuchaba los latidos de mi propio corazón, fue entonces cuando lo vi, estaba en el espejo, un varón alto, de raza blanca pero no era yo, ¿o si? Quizás fuera solo mi imaginación pero a la vez que sentía que podía ser yo sentí que no se trataba de mi reflejo sino del reflejo de lo que quizás me gustaría ser, fue curioso cuanto menos, volví a hidratar mi rostro, volví a mirar…allí seguía. Tras unos breves instantes de silencio total pude articular palabra, no recuerdo qué dije ni qué me respondió pero si recuerdo que rebosaba sabiduría, era como una fuente de experiencia de la cual yo podría aprender bastante en todos los aspectos, solo con mirar al espejo vi que éramos parecidos pero diferentes, más allá de lo meramente superficial pude ver que yo era más oscuro, él contaba cosas de una forma diferente, yo no las contaba pero las daba a entender, él tenía un estilo más natural, algo más alegre mientras que el mío se basaba en lo oscuro y el misterio. La luz del cuarto se apagó, volvió a prenderse unos segundos después y esta vez me vi a mi, dentro de unos años, en un futuro no muy próximo pero no demasiado lejano, me vi haciendo lo que me gusta, aprender, guiado de alguna forma por los consejos de la otra silueta que se reflejó en el espejo. Sonreí, decidí volver a la cama así que fui a apagar la luz no sin antes echar un último vistazo al espejo en el cual ya no se reflejaba nada, recorrí el pasillo y llegué a mi habitación, me tumbé, miré hacia arriba y me quedé dormido. Cuando desperté todo estaba oscuro, intenté levantarme pero tenía las extremidades entumidas…
